Parece que la microbiota intestinal se ha puesto de moda en los últimos tiempos, muchos profesionales de la salud se están interesando en su papel indiscutible tanto para la prevención como el tratamiento de un gran número de patologías.
Realmente la microbiota intestinal ha sido tenida en cuenta desde tiempos ancestrales de manera indirecta, siendo el sistema digestivo y la alimentación los pilares para la salud.
Por dar unos ejemplos:
- El Papiro Ebers (aprox. 1517 a.C.) es considerado la fuente primaria más completa sobre la medicina del Antiguo Egipto. En este papiro se recogen los tratamientos secundarios a las complicaciones provocadas por la comida y la bebida (disfunciones gastrointestinales, meteorismo, hemorroides, etc…). La dieta era fundamental y se realizaban ya entonces limpiezas de los intestinos y se introducían sustancias purgantes.
- Hipócrates (s IV aC) solía recomendar leche fermentada o yogur para curar malestares del estómago e intestinos. Esto se debe a que la leche fermentada, al ser un alimento probiótico, posee microorganismos que regulan el sistema gastrointestinal. También tiene efecto sobre los cuadros de estreñimiento y diarrea.
(No dejes de ver la entrada Asclepio: Dios de la Medicina)
- La medicina ayurvédica de la India y la medicina tradicional china buscan el equilibrio entre los diferentes sistemas mediante dieta, fitoterapia y estabilización energética.
- Dentro de la medicina árabe, Avicena abogaba por una alimentación equilibrada y nutritiva para mantener la salud y prevenir enfermedades.
Sea como fuere, es indiscutible la importancia de la microbiota intestinal como generador de salud en todo el organismo, por lo que podríamos asegurar que “el bienestar corporal comienza en un sistema digestivo equilibrado”.
¿Qué es la microbiota?, ¿hay diferentes tipos de microbiota?
La microbiota se denomina al conjunto de microorganismos que habitan de manera estable o temporal las mucosas del organismo.
Dependiendo de cada mucosa, hay un tipo de microbiota estable.
A cada microorganismo le gusta asentarse en algunos territorios, por lo que conforman diferentes grupos:
- Microbiota digestiva
- Oral
- Gástrica
- Intestinal (Variable y diferente en intestino delgado – donde se produce la absorción- y la mayoritaria en intestino grueso – la sacarolítica colon ascendente, proteolítica o del colon descendente)
- Microbiota oro-naso-faríngea y respiratoria
- Microbiota genitourinaria
- Microbiota de la piel

Foto 1: La microbiota intestinal es la guardiana de la salud.
No te imagines a la microbiota como bichitos sueltos en un lugar determinado, forman verdaderas estructuras estables que les garantizan la llegada de alimento y su correcto funcionamiento como “sociedad”, tanto para la salud como para la enfermedad.
Estas estructuras se denominan biofilms y son fundamentales en estados patológicos. La microbiota intestinal es la guardiana de la salud porque es en este punto donde se encuentra la máxima cantidad de microorganismos, con un enorme peso específico y capacidad de regulación del resto de mucosas del cuerpo.
“La microbiota adquirida al nacer se desarrolla en paralelo a medida que el huésped se desarrolla y mantiene su estabilidad temporal y diversidad durante la edad adulta hasta la muerte (…) Aunque la microbiota intestinal es dinámica, desempeña algunas funciones básicas en el paisaje inmunológico, metabólico, estructural y neurológico del cuerpo humano. El microbiota intestinal también ejerce una influencia significativa en la salud física y mental de las personas”

Foto 2: La microbiota intestinal está afectada por la dieta, los hábitos higiénicos y de viday la ingesta de antibióticos.
¿Quiénes componen la microbiota?, ¿qué funciones tiene?
La microbiota en general está compuesta de bacterias, virus, arqueas, protozoos, hongos… todos en armonía nos permiten sobrevivir.
Esta es, por tanto, la explicación de porqué no hay una microbiota buena o mala, sino equilibrada o desequilibrada (como cualquier otro aspecto de la vida).
Tener una microbiota estable nos permite, entre otros:
- Síntesis de vitaminas (K2, B5, B6, B7, B9, B12), neurotransmisores y ácidos grasos de cadena corta (por la fermentación de los carbohidratos, de marcado efecto antiinflamatorio)
- Protección contra invasores o desequilibrios.
- Inmunorregulación (se evitan infecciones, autoinmunidad y cáncer)
- Regulación del tránsito intestinal (estreñimiento/diarrea)
- Equilibrio metabólico o un correcto funcionamiento hormonal (inflamación crónica de bajo grado, síndrome metabólico, obesidad, etc.)
¿Por qué es tan importante en tantas patologías?
Existen a nivel de microbiota intestinal tantos ejes, como órganos o glándulas hay, es decir, una parte de la microbiota intestinal va a regular y modular el funcionamiento de prácticamente todo el organismo.
“En la práctica clínica, las pruebas de las interacciones entre la microbiota y el eje intestino cerebro provienen de la asociación de la disbiosis con trastornos del sistema nervioso central (es decir, autismo, comportamientos ansioso-depresivos) y trastornos gastrointestinales funcionales. En particular, el síndrome del intestino irritable puede considerarse un ejemplo de la interrupción de estas relaciones complejas, y una mejor comprensión de estas alteraciones podría proporcionar nuevas terapias dirigidas”.
Por ello consideramos a la microbiota intestinal, como parte indispensable en la terapeútica para prácticamente cualquier patología.
Sin más, os animo a todos los profesionales de la salud a ahondar en su complejo conocimiento y manejo en los diferentes tratamientos posibles.

Foto 3: El tratamiento de la microbiota intestinal es prioritaria en casi cualquier patología.
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